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Pastel antillano

Prepárate para un sabor y para unas texturas simplmente inolvidables. Vas a experimentar todo el sabor del Caribe pirata en lo que va a ser el más maravilloso abordaje que conocerá nunca tu paladar.

Ingredientes:

125 gr de harina

125 gr de azúcar

1 lata de piña en su jugo grande

1 cucharada de ron

1 cucharadita de levadura en polvo

3 huevos

50 cl de aceite

Preparación:

Para empezar prepararemos el horno a una temperatura de 200 a 250ºC. Mientras abriremos la lata de piña y pondremos las rodajas en un escurridor para retirarles el jugo en el que vienen bañadas. Cuando ya estén casi todo retirado, las empezamos a cortar por la mitad con la ayuda de un cuchillo. Las reservamos mientras que las necesitemos.

Cogemos los huevos y separamos las yemas, las claras las reservaremos. Echando las yemas en un bol, las que empezaremos a trabajar añadiéndoles azúcar y batiéndolas enérgicamente con unas varillas metálicas, sabremos cuando acabar por el aspecto que tiene que tener la mezcla, que será de una crema con consistencia y espumosa.

En ese momento le añadimos el ron, la levadura en polvo y la harina y seguimos batiendo la nueva mezcla hasta que quede bien uniforme. Empezaremos a batir en otro bol las claras separadas anteriormente, hasta que se monten a punto de nieve. En ese momento las echamos en el primer bol junto al aceite y mezclamos.

Prepararemos un molde que puede ser tanto alargado como para tartas. Y como siempre decimos engrasaremos con mantequilla sus paredes y fondo para que no se nos pegue la masa. Con papel de hornear forramos las paredes. En ese momento cogemos las rodajas de piña y las ponemos sobre el fondo cubriéndolo todo. Después volcamos la masa que hemos creado entera sobre el molde.

Metemos en el horno durante 10 minutos. Trascurrido este tiempo bajamos su temperatura a 180 a 190ºC y dejamos cocer la masa alrededor de 15 a 20 minutos más. Comprobando con un palillo si está hecho o no. Pero sabiendo que cuanto más tiempo este cociéndose, más seco quedara.

Lo sacamos, dejamos enfriar para poder desmontarlo. Solo nos quedara servirlo, se come frío.

Conservación:

La mejor forma de conservarlo es en un tupper para que no se ponga duro y en lugar seco. Nunca debemos comérnoslo cuando hayan pasado más de 2 días, ya que no es un postre que tengan conservantes y si huevo. Si lo preferimos, podemos congelar hasta 3 meses, tanto completo como parte de él.