1284075673.46867299cefdc410d31401ccd0145efa0e745133.jpg

Pastel de chocolate

Para los más golosos y amantes de los postres la creación por excelencia por encima de cualquier otra es la tarta de chocolate. Lo cierto es que es perfecta para invitar a los amigos y familiares y conmemorar aquellos días que merecen de detalles especiales. Los niños son los más fanáticos por lo esponjosa que resulta así como por su belleza innata que invita a darle un bocado en cualquier momento.

Ingredientes necesarios para 6 personas:

Para hacer esta tarta serán necesarios seis huevos frescos, cinco onzas de chocolate, cuatro cucharadas de harina de trigo, una copa de brandy, dos cucharadas de harina de maíz, ½ litro de leche entera, 100 gramos de azúcar glas, mantequilla, azúcar blanco y canela en rama.

Preparación:

Es importante disponer de un recipiente amplio donde poder batir cuatro claras a punto de nieve. En el momento en que estén bien sólidas se mezclan con cuatro cucharadas de azúcar blanco. Poco a poco se irán agregando dos yemas de huevo, tres onzas de chocolate, previamente rallado, y todo ello bien batido con ayuda de un tenedor o varilla de cocina. En ese momento se ha de añadir la harina para continuar removiendo hasta obtener una masa, totalmente homogénea, que se vierte en un molde con forma circular, la elección de esta forma se hace para que el resultado final sea estéticamente inmejorable.

No hay que olvidarse de cubrirlo con una capa espesa de mantequilla. En el horno debe estar a cocer por un período de 15 a 20 minutos a potencia media, vigilando de forma habitual el estado del postre para que este no se pase o, por el contrario, no alcance la consistencia necesaria. La textura final es una de las mayores complicaciones de este postre por lo que es importante estar pendiente en todo momento.

Mientras tanto, la leche entera debe a ponerse a hervir, para ello se puede emplear un cazo o el propio microondas para no perder más tiempo de lo necesario y se reserva en una taza con cuatro cucharadas pequeñas de azúcar y una rama de canela. Transcurridos unos minutos se mezcla con la harina de maíz y dos yemas para volver a darle calor hasta que hierva, en ese preciso instante es necesario remover a  conciencia, lo más rápido posible y retirarlo. La finalidad de esta tarea es mejorar su consistencia y conseguir el espesor adecuado.

Esta crema ha de dividirse en dos partes, la primera de ellas se deposita en un cuenco y el resto ha de ser disuelta con una onza de chocolate rallado. En otra taza llena de agua se mezcla el brandy, de cualquier tipo de marca, seis cucharadas de azúcar y se deja enfriar dando como resultado un almíbar casero verdaderamente espectacular, que le dará un toque único al postre.

El azúcar glas se mezcla con 100 gramos de mantequilla para obtener una fina capa de crema a la que se unen las últimas yemas que quedan y una onza de chocolate, también rallado, todo ello sin dejar de remover en ningún momento.

Última parte del proceso:

Cuando el bizcocho está totalmente cocido se retira, con mucho cuidado de no quemarse, del horno y se deja enfriar minutos antes de que se desmolde para luego colocarlo en una rejilla para que enfríe por completo. Cuando esto ocurra se puede proceder a realizar el corte con ayuda de un cuchillo muy afilado. Será necesario obtener tres grandes trozos con forma de disco. El primero de ellos se coloca sobre la fuente o recipiente elegido donde se baña con el almíbar  creado y la crema, sobre el mismo se coloca n segundo disco también cubierto por almíbar y crema de chocolate. Para la colocación del último disco habrá que prestar especial atención para que no se desmonte. En este caso se añadirá mantequilla de chocolate.

Presentación y adornos

Una excelente combinación será emplear merengue, uno mismo puede prepararlo, es suficiente con tener a mano dos claras de huevos, las mismas que han sobrado de la elaboración del bizcocho. Las virutas de chocolate y los fideos de colores son alguna de las posibilidades más tradicionales y vistosas que atraen especialmente a los niños por su multitud de colores y por la gran presencia que causan.
 

Para la preparación individual es recomendable hacer un corte con ayuda del cuchillo y una cuchara para que se mantenga la consistencia del postre lo mejor posible. El plato puede ser de cualquier color, pues el chocolate será visible sobre cualquier tonalidad que se elija. Un buen toque de merengue, de nata montada o de frutas frescas o confitadas es el detalle final que conseguirá sorprender a todos. Elementos sencillos fáciles de encontrar en cualquier cocina que facilitan la tarea y hacen de él un plato sumamente económico apto para todo tipo de personas.