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Pastelitos de mariposa

Pastelitos con los que nos pueden ayudar los más pequeños de la casa, ya que aparte de ser muy creativos son fáciles de decorar.

Se crean cortando pequeños círculos de la parte superior de las magdalenas, rellenando el hueco con mermelada de fresa y un poco de nata, rematándolos luego con las dos mitades del círculo. Que tomarán las apariencias de “alas”.

Una forma rica, divertida y vistosa de disfrutar de la repostería.

Ingredientes:

Para 24 unidades:

25 g de mantequilla reblandecida

1 cucharadita de esencia de vainilla

150 g de azúcar extrafino

3 huevos

225 g de harina leudante o levedante, que por ambos nombres se la conoce

60 ml de leche

160 g de mermelada

300 ml de nata para montar

Preparación:

Poner moldes de papel en los 12 huecos de dos bandejas para magdalenas.

Con las varillas eléctricas, mezclar la mantequilla, el azúcar, la vainilla, los huevos, la harina y la leche en un cuenco pequeño; batir a velocidad baja, sólo hasta que los ingredientes estén bien mezclados. Luego aumentar a velocidad media y batir 3 minutos o hasta que la mezcla quede homogénea.

Echar cucharadas de la masa en los moldes de papel. Hornear a una temperatura de 180-190ºC alrededor de 20 minutos. Poner las magdalenas fuera de las bandejas sobre una rejilla. Dejarlas ahí hasta que enfríen.

Con un cuchillo afilado y puntiagudo, cortar un círculo superior en el extremo superior de cada magdalena; cortar el círculo por la mitad para hacer las dos “alas”. Rellenar los huecos con la mermelada y la nata montada, colocar las mitades o “alas.

Se puede terminar de decorar poniendo trozos de fresas, plátano, virutas de colores, etc.

Sugerencias:

Una buena idea es usar dos moldes de papel por cada hueco de las bandejas para dar mayor estabilidad a un conjunto que puede resultar un tanto inestable si no tenemos mucho cuidado.

La mermelada puede variar de sabor siendo de ciruela, melocotón, frambuesa o de cualquier otro que se prefiera. Incluso se pueden hacer de varias formas y sabores. E esfuerzo, si te paras a pensarlo, viene siendo el mismo. Quedará mucho mejor visualmente cuando el color de la mermelada contrasta con el de la masa de la magdalena.

Conservación:

Lo ideal es consumirlos el mismo día que se hacen. Una vez rellenos de nata, deben meterse en el frigorífico si se preparan con más de una hora de antelación.

Los pastelillos sin rellenar, que son en realidad sólo magdalenas en ese momento, pueden conservarse congelados hasta un mes.